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¿Cómo funciona el reconocimiento de deuda y cuándo me interesa?

El reconocimiento de deuda permite al acreedor obtener un certificado que acredite la existencia, cuantía y condiciones de exigibilidad de una deuda. Se trata de un contrato privado, si bien suele elevarse a escritura pública para dotarlo de mayor efectividad.

La ventaja del reconocimiento de deuda es que agiliza el proceso de reclamación. De modo que suele emplearse para documentar acuerdos de pago en el seno de una negociación o reestructuración.

Además de no estar explícitamente reconocida en nuestro Ordenamiento Jurídico, la figura no es demasiado conocida. Lo que lleva a que muchos acreedores no sepan hasta qué punto les puede interesar recurrir a estos instrumentos.

Aunque, como ocurre con cualquier reclamación de deuda, lo más recomendable antes de iniciar actuaciones es consultar con un abogado experimentado en la recuperación de impagados, vamos a explicar los rasgos básicos de esta figura y las situaciones en las que puede o no resultar beneficiosa.

¿Qué es un reconocimiento de deuda?

El reconocimiento de deuda es un acto jurídico unilateral, que emana del deudor, por medio del cual reconoce la existencia y condiciones de una deuda. Se trata de un documento en el que una persona consigna:

1.- La existencia de una deuda.

2.- Su cuantía, condiciones de pago y demás circunstancias.

3.- La voluntad de asumir y satisfacer su deuda.

Una vez firmado, el documento obligará al firmante. De modo que el acreedor podrá reclamar la deuda en las condiciones reflejadas en el reconocimiento. Y ello en virtud del artículo 1.255 del Código Civil, que permite acordar cuantos pactos, cláusulas y condiciones se estimen convenientes siempre que no atenten contra la ley, la moral ni el orden público.

Es decir, el reconocimiento de deuda no está expresamente regulado en nuestro Ordenamiento Jurídico, pero se admite gracias a la libertad contractual. De hecho, no es una figura desconocida para nuestra jurisprudencia.

¿Por qué otorgar un reconocimiento de deuda?

Como hemos explicado en otros artículos, las reclamaciones civiles suelen componerse de dos etapas. En primer lugar se celebra un proceso declarativo, por medio del cual se determina la existencia, cuantía y exigibilidad de la deuda. Si el deudor no paga voluntariamente se celebrará un segundo proceso, esta vez de tipo ejecutivo, con la finalidad de actuar contra su patrimonio.

Sin embargo, el reconocimiento de deuda cubre todos los objetivos del procedimiento declarativo. Es decir, el deudor ya ha reconocido que existe una deuda, cuáles son sus condiciones de exigibilidad y cuál es su cuantía. De modo que mediante la firma y elevación a escritura pública de estos instrumentos se puede evitar la fase declarativa de un proceso de reclamación de deuda.

Cuestiones jurídicas relevantes

Debemos destacar que, tratándose de un acto unilateral, el reconocimiento de deuda no despliega obligaciones para el acreedor. Por tanto, si este no está de acuerdo con la cuantía consignada o sus condiciones de pago, no tiene por qué aceptarlas.

En este sentido, conviene que el deudor solicite la firma de conformidad del acreedor. De este modo evitará futuras reclamaciones. En el caso del acreedor, conviene que comunique fehacientemente su disconformidad al deudor, para evitar que en el futuro alegue una conformidad tácita.

Otro de los debates en torno a la eficacia del reconocimiento de deuda es si debe expresar la causa de la obligación que documenta. Pero esta cuestión ya ha sido dirimida por el Tribunal Supremo, que en aplicación del art. 1.277 del Código Civil determinó que:

<< Aunque la causa no se exprese en el contrato, se presume que existe y que es lícita mientras el deudor no pruebe lo contrario >>.

Valga, por otras, la STS n.º 138/2010.

¿Cuándo interesa acudir al reconocimiento de deuda?

Ahora que hemos definido con precisión qué es un reconocimiento de deuda, cuáles son sus efectos y las cuestiones legales a las que podemos hacer frente, podemos analizar en detalle cuándo interesa y cuándo no acudir a este mecanismo.

En general, no será adecuado recurrir al reconocimiento de deuda cuando nuestro deudor sea completa y estructuralmente insolvente. Ante esta situación no suele quedar más remedio que acudir al concurso de acreedores.

Por supuesto, solicitar un reconocimiento de deuda no será negativo si nos mantenemos al tanto del proceso concursal. Y es que, si nuestro deudor tiene más acreedores, en algún momento se tendrá que abrir el procedimiento y tendremos que intervenir para proteger nuestros derechos de cobro.

Del mismo modo, si la insolvencia es estructural será difícil que el deudor recupere su solvencia. Y mediante el concurso de acreedores, siempre que el deudor sea persona jurídica, podríamos lograr una derivación de la deuda a sus administradores. Cuestión que incrementaría nuestras expectativas de cobro.

Fuera de esta situación, el reconocimiento de deuda puede ser útil para garantizar las soluciones extrajudiciales. Por ejemplo, puede complementar un plan de pagos o un acuerdo extrajudicial, ahorrándonos las desventajas del proceso judicial y otorgándonos un documento ejecutivo para el caso de impago.

En resumen, el reconocimiento de deuda siempre es una buena opción para facilitar nuestras reclamaciones

¿Necesita documentar un reconocimiento de deuda?

Como ya hemos expuesto, el reconocimiento de deuda es un contrato atípico. Llamamos contratos atípicos a aquellos no expresamente regulados en la ley, lo que supone cierta libertad de forma. Por tanto, para que estos compromisos sean exigibles basta con que reúnan las condiciones generales de eficacia de cualquier contrato.

Sin embargo, nuestra recomendación es que el negocio se realice bajo el auspicio de un abogado especializado en la reclamación de deudas. No solo porque se garantizará la ausencia de defectos formales en el documento, sino porque su experiencia ayudará a explorar otras opciones de recuperación, tal vez más eficaces que el reconocimiento de deuda.

Contacte con nosotros, y nuestros abogados especialistas en reclamación de deudas estudiaran su caso concreto. 
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