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Cómo reaccionar frente a un delito de abusos sexuales

Cómo reaccionar frente a un delito de abusos sexuales

Reaccionar frente a un delito de abusos sexuales no es fácil. Afortunadamente, la sociedad actual está particularmente concienciada ante este tipo de conductas y ofrece a las víctimas toda clase de instrumentos y recursos de apoyo y asistencia.

En este sentido, la atención médica, psicológica y social es fundamental para la recuperación de la víctima. Asimismo, la asistencia jurídica y policial serán necesarias para castigar al delincuente, evitar su impunidad y paliar la sensación de vulnerabilidad de la persona afectada.

El delito de abusos sexuales

Nuestro Código Penal castiga en su artículo 181 el delito de abusos sexuales. Estos se definen como la realización de actos que atenten contra la libertad o indemnidad sexual de otra persona sin su consentimiento.

La clave de este delito radica en que se ejecuta sin mediar violencia o intimidación, pues en otro caso estaríamos ante un delito de agresiones sexuales. Por tanto, es necesario que quien ejecuta el delito se prevalezca de otros medios.

Entre ellos, el Código Penal cita el uso de fármacos, drogas o cualquier otra sustancia natural o química idónea al efecto. Sin embargo, no es necesario emplear estupefacientes para cometer un delito de abusos sexuales.

Así, es frecuente que los abusadores se aprovechen de su situación de superioridad frente a la víctima, tratándose de un delito que comúnmente se da en ámbitos familiares o laborales.

De hecho, el Código Penal prevé dos agravantes que consisten en:

1.- Aprovecharse de la situación de especial vulnerabilidad de la víctima por razón de su edad, enfermedad, discapacidad o cualquier otra circunstancia.

2.- O prevalerse de la relación de convivencia, superioridad o parentesco por ser ascendiente o hermano, por naturaleza o adopción o afines con la víctima.

En cualquier caso, las penas reservadas a este delito son:

1.- Prisión de uno a tres años o multa de dieciocho a veinticuatro meses para el tipo general.

2.- Prisión de cuatro a diez años cuando concurra acceso carnal (penetración).

3.- Las anteriores penas en su mitad superior, cuando concurran las circunstancias agravantes antedichas.

Los abusos sexuales a menores

Nótese que cuando la víctima sea menor de dieciséis años estaremos ante un delito de abuso sexual a menores. En este caso las penas serán de prisión de dos a seis años, o de ocho a doce años si concurre acceso carnal.

Además, ante este delito concurren agravantes específicas, que suponen la aplicación de la pena en su mitad superior e incluyen:

1.- Situación de especial vulnerabilidad de la víctima.

2.- Comisión conjunta por dos o más personas.

3.- Prevalencia de situación de convivencia, superioridad o parentesco.

4.- Puesta en peligro de la vida o salud de la víctima, de forma dolosa o por imprudencia grave.

5.- Comisión en el seno de una organización o grupo criminal.

Mención aparte necesitaría el delito de violación o agresión sexual, que es el que califica la conducta cuando concurre violencia o intimidación y hay o no hay, respectivamente, acceso carnal.

¿Cómo reaccionar ante un delito de abusos sexuales?

Tal y como recomienda nuestro despacho de abogados, la colaboración resulta clave en el momento en que se detecta una agresión o abuso sexual. Es imprescindible que quien la haya presenciado o conocido atienda a la víctima, compruebe su estado físico y emocional y se asegure de que no corre peligro inmediato.

Lo más recomendable sería solicitar asistencia médica, legal y policial. Puede que la víctima no desee iniciar trámites o someterse a exámenes y otros trámites. Es importante respetar su voluntad, lo que no impide denunciar la situación una vez atendida la víctima.

Existen servicios públicos de atención y orientación para estas situaciones. Por tanto, lo más recomendable es hacer uso de los mismos. En caso de desconocer estos recursos y servicios se puede consultar con la policía.

Es común que la víctima de un abuso o agresión sexual se encuentre atribulada, no sepa si quiere denunciar y quiera lavarse y cambiarse de ropa inmediatamente. Pero esto podría destruir pruebas, de modo que conviene que previamente se someta a un examen forense y comprenda tanto las consecuencias de denunciar como las de no hacerlo.

Ante todo, resulta fundamental a la hora de atender a la víctima abordar la situación con serenidad. Ofrecer un espacio de seguridad sin juzgarla ni imponerle decisiones y ayudarle a contactar con las autoridades y con personas de confianza.

La actuación de las autoridades ante el delito de abuso sexual

Los delitos de agresiones y abusos sexuales siguen siendo lamentablemente frecuentes en nuestra sociedad actual. Sin embargo, esto conlleva que las autoridades están concienciadas y disponen de recursos para asistir a las víctimas.

Debemos tener en cuenta que el personal sanitario tiene la obligación de denunciar estos delitos cuando sospecha que se encuentra ante una víctima. Así mismo, los colegios y centros educativos cuentan con protocolos para el caso de detección de abusos en el ámbito familiar. Y otro tanto ocurre con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad.

En consecuencia, una vez salten las alertas se pondrán en juego las herramientas institucionales, que buscan ofrecer a la víctima una atención integral. La Fiscalía perseguirá la agresión o abuso, y la víctima debe saber que tiene derecho a participar en el proceso.

La atención de abogados especialistas en delitos de abusos sexuales

A la hora de participar en un proceso penal va a resultar fundamental contar con el apoyo de abogados penalistas especializados en delitos de agresiones y abusos sexuales. Aunque todo proceso penal presenta sus particularidades y un alto grado de especialización, los delitos contra la libertad y la indemnidad sexual son particularmente sensibles.

A un amplio conocimiento del ordenamiento penal conviene acompañarlo de empatía y capacidad de proteger a la víctima. Por eso es importante que se busque al despacho indicado, no contentándose con cualquier opción.

El proceso penal no solo irá orientado a castigar a los delincuentes, sino también a reparar el daño, haciendo ver a la víctima que no está sola y que la sociedad condena la agresión o el abuso que ha sufrido. La impunidad del delincuente puede resultar especialmente frustrante en estos casos, provocando sensación de abandono e indefensión.

Contacte con nosotros, y nuestros abogados penalistas estudiarán su caso concreto. Contamos con:

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