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Diferencia entre divorcio y separación

Son muchos los clientes que entran en nuestro despacho de abogados, y nos preguntan por el especialista en derecho civil / derecho de familia, para preguntarles por la diferencia entre divorcio y separación. Cuando se habla de derecho civil, la diferencia entre separación y divorcio es clave. Los divorcios y separaciones suelen ser uno de los temas que más dudas generan dentro de la gente, y por eso hoy explicaremos estas diferencias: 

¿Qué diferencias existen? 

El divorcio es la disolución del vínculo matrimonial que dos partes contrajeron en un momento determinado de sus vidas. De esta forma, los cónyuges si quieren pueden volverse a casar por la vía civil. El requisito mínimo que por ley se exige para divorciarse, es que haya transcurrido un mínimo de tres meses desde el momento que se constituyó el matrimonio. Con el divorcio ambas partes pierden los derechos y obligaciones que se generaron en el momento en que decidieron formar matrimonio entre ellos. 

Por el contrario, la separación implica el cese efectivo de la convivencia de ambos cónyuges, y por lo tanto, tiene consecuencias tanto patrimoniales, como personales. Para que la separación tenga efectos legales se requiere que se inste un procedimiento judicial ante el Juzgado. En el caso de que no se inste un procedimiento judicial estaremos ante una separación de hecho, en la que tan solo se produce el cese de la convivencia de los cónyuges, pero sin producirse los efectos legales frente a terceros. 

¿Es mejor una separación o un divorcio

Realmente, en los casos en los que la relación está completamente rota y no tiene arreglo futuro alguno, lo mejor será el divorcio. Con él, se reparten los bienes, se liquida el matrimonio, y se regula la situación de los hijos en caso de tenerlos. 

En el caso de que se necesite tiempo para la relación, una separación temporal puede ser una solución intermedia. En caso de que la relación no mejore, la solución será el divorcio, y con ello la pérdida definitiva del vínculo matrimonial. 

EJEMPLO PRÁCTICO 

Elena y Miguel llevan casados 3 años y ambos trabajan. Tras varias discusiones deciden darse un tiempo y irse a vivir a diferentes domicilios. Ella conserva la casa que anteriormente compartían. Él se ha alquilado un piso propio. Tienen un hijo en común. Si Elena o Miguel necesitan de ayuda económica del otro cónyuge no están obligados a prestarla, y tampoco ninguno de los dos deberá abonar pensión alguna hasta que no se regule la situación. Para regular la situación y disolver el matrimonio, tendrán que divorciarse, ya sea por la vía del mutuo acuerdo (mediante un convenio entre ambos que lo regule) o por la vía contenciosa (el juez será el encargado de regular las relaciones personales y patrimoniales entre ellos). Una vez divorciados, ambos podrán volverse a casar con otra persona o incluso con la misma persona que se han divorciado. 

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