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Reclamar deudas elevadas de forma rápida y efectiva

Reclamar deudas elevadas de forma rápida y efectiva

Existen diferentes vías para reclamar deudas elevadas de forma rápida y efectiva. Y dependiendo del tipo de deuda al que nos refiramos será recomendable acudir a una u otra. Por eso, si lo que queremos es reclamar nuestro dinero convendrá analizar el caso concreto con la asistencia de un abogado especializado en reclamación de deudas elevadas.

La reclamación extrajudicial de deudas elevadas

Generalmente, las vías más rápidas y económicas de reclamación son las extrajudiciales. El problema de acudir a los Tribunales es su carga de trabajo, que probablemente introducirá demoras en nuestras expectativas de cobro. Además, recibir una demanda es una situación desagradable, por lo que si nos interesa mantener relaciones con nuestro deudor una vez cobremos podría ser conveniente evitar la judicialización de la reclamación.

Pero la reclamación extrajudicial de deudas tiene sus límites. El primero que encontraremos es que, en general, dependeremos de la buena fe del deudor para lograr un compromiso. Pero sin duda, el límite más importante es que careceremos de instrumentos ejecutivos.

Entremos, por tanto, a analizar qué vías extrajudiciales tenemos a nuestra disposición para reclamar deudas elevadas.

La negociación y el acuerdo extrajudicial de pagos

Tal y como comentan los abogados expertos en reclamar deudas, cuando se trata de reclamar el cumplimiento de cualquier obligación, el primer paso es negociar con el deudor. Generalmente basta con que nuestro abogado se ponga en contacto con él para advertirle de la exigibilidad de sus obligaciones.

Si el deudor tiene capacidad de pago, la mera recepción de un burofax formal o una carta con el membrete del abogado puede bastar para forzarle al pago. 

Ante estos casos conviene negociar las condiciones de pago, lo que suele hacerse mediante un acuerdo extrajudicial de pagos. En este instrumento podrían flexibilizarse las condiciones del pago, aunque lo más conveniente será obtener un reconocimiento de deuda.

El reconocimiento de deuda

Llamamos reconocimiento de deuda al documento mediante el cual el deudor declara la existencia de una deuda con su acreedor. Su particularidad es que podemos elevarlo a escritura pública ante Notario.

En este caso, si el deudor no pagara nos ahorraremos la fase declarativa de una reclamación judicial, pudiendo acudir directamente al proceso ejecutivo. Detallaremos la diferencia entre una y otra etapa del iter judicial en el próximo apartado.

Otras soluciones intervenidas: conciliación, mediación y arbitraje

Antes de entrar en materia judicial, conviene recordar que existen otras vías de resolución de conflictos, a las que podemos recurrir cuando necesitamos reclamar deudas elevadas. Una de ellas es la conciliación, que nos ayudará a dejar constancia de las negociaciones. Sin embargo, dado que el conciliador no tiene por qué contribuir al acuerdo, se trata de una vía que solo será efectiva en un número limitado de casos.

Más efectiva puede ser la mediación, particularmente si nuestro deudor tiene voluntad de pago y queremos cuidar nuestra relación con él. En este caso el abogado nos ayudará a acercar posiciones, facilitando la llegada a un acuerdo extrajudicial de pagos.

Ambas opciones nos darán acceso a acuerdos con fuerza ejecutiva, como ocurre con el reconocimiento de deudas. Aunque en el caso de deudas elevadas suele ser mejor acudir al arbitraje. En este caso, el árbitro emitirá un laudo, que tiene la misma fuerza que una Sentencia judicial. Por tanto, contaremos con la ventaja de acudir a un proceso más rápido y flexible, aunque corremos los riesgos de que sea más costoso que el juicio y de que el árbitro opte por una solución salomónica que nos impida recuperar todo nuestro dinero.

Cómo reclamar una deuda elevada judicialmente

No todo el mundo es consciente de que, cuando hablamos de presentar una demanda civil, en realidad podemos estar haciendo referencia a tres tipos de procesos diferentes.

En primer lugar están los procesos cautelares. Su objetivo es solicitar la adopción de medidas de garantía o previsión, que impidan que se produzca o agrave una lesión. Por ejemplo, si queremos recuperar una deuda elevada y sabemos que nuestro deudor tiene patrimonio, podríamos solicitar cierto grado de intervención para evitar que lo dilapide en nuestro perjuicio.

Más generalizados son los procesos declarativos, que son aquellos encaminados a que se reconozca una situación jurídica. En nuestro caso, el objetivo sería que un Juez declarara que existe una deuda elevada de la que somos acreedores, ordenando su pago al deudor. Pero si el deudor no cumple con esta obligación todavía tendremos que acudir a un proceso ejecutivo, donde los Poderes Públicos podrán actuar contra el patrimonio del deudor.

Pues bien, si lo que nos interesa es reclamar judicialmente una deuda elevada debemos saber que el camino idóneo pasaría por:

1.- En primer lugar, analizar si existe algún proceso privilegiado aplicable a nuestro caso, como podría ser el monitorio.

2.- En segundo lugar, estudiar si podemos solicitar medidas cautelares (no es lo más frecuente).

3.- A continuación, lograr el reconocimiento judicial de la deuda mediante un proceso declarativo.

4.- Y solo si nuestro deudor no paga, acudir al proceso ejecutivo.

¿Cuáles son las vías judiciales a nuestra disposición?

En general será recomendable que acudamos al proceso monitorio siempre que la deuda sea líquida, vencida, exigible y esté documentada. Sobre esta cuestión hablamos en anteriores artículos, dedicando también una mención al monitorio notarial.

En el caso de que la deuda no esté documentada, antes de acudir al procedimiento ejecutivo tendremos que pasar por un declarativo, que dependiendo de su cuantía tendrá la forma verbal u ordinaria. Dado que hablamos de deudas elevadas, lo más frecuente será que nos corresponda un juicio ordinario, que requiere más tiempo y sobre todo más pericia por parte de nuestro abogado.

En definitiva, existen diferentes vías, tanto judiciales como amistosas, para reclamar deudas elevadas. Cada una de ellas tiene sus ventajas y desventajas y es aplicable a unos casos u otros. De modo que la mejor opción del acreedor siempre es consultar con un abogado especializado en recuperación de deudas.

Contacte con nosotrosy nuestros abogados especialistas en reclamación de deudas estudiaran su caso concreto. 
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